Juventud

El Zócalo, una cooperativa en pie de lucha

El Zócalo es una cooperativa gráfica y editorial en CABA que se encuentra hace 2 meses en una situación crítica al igual que miles de cooperativas en todo el país. Charlamos con Manuel uno de sus trabajadores.

Macarena Eiras

Consejera estudiantil Sociología UBA - @Maca_rein

Miércoles 27 de mayo | 13:14

El Zócalo arrancó como cooperativa en el 2011 con 7 asociadxs, pero tiene como antecedente la experiencia que va del 2001 al 2011 con un centro de copiado frente a la Facultad de Sociales, en ese entonces ubicada en Parque Centenario. La cooperativa se construyó promoviendo la gestión colectiva del trabajo, los valores de la autogestión, y el compromiso social. Todos los trabajadores y trabajadoras de la cooperativa somos dueños de los medios de producción, es decir, la propiedad es colectiva.

"Ahora es una Gráfica y Editorial de 17 asociadxs con democracia directa para la toma de decisiones (mediante asambleas, comisiones de trabajo). Nos organizamos en dos locales frente a la Facultad Ciencias Sociales (UBA), a pocas cuadras el taller gráfico y oficina de la editorial en Venezuela 1259, Barrio de Monserrat." Nos comenta Manuel.

¿Cuál es la situación de la cooperativa desde que empezó la cuarentena hasta hoy?

El local que se encuentra frente a la Facultad de Sociales se encuentra cerrado. En el taller de la calle Venezuela empezamos realizar guardias de producción. La facturación en abril fue igual a cero. En el mes de mayo los ingresos tienen una caída del 85 % en relación a un mes anterior a la cuarentena.

Hemos aprovechado este tiempo para capacitarnos en libros digitales, pasando nuestro catálogo a e-book y desarrollando estrategias de comercialización virtuales. En estos momentos estamos con la preventa de una novedad editorial y su venta en formato e-book. Barrio adentro.

El gobierno hace unos días lanzó el programa de ATP, y se hizo conocido que entre las firmas que la obtuvieron está Clarín, Techint y la Sociedad Rural. Empresas que facturan millones y no dudan en fugar plata al exterior y despedir empleados sin respetar el decreto anti despidos. Mientras tanto las cooperativas no pudieron aplicar a esta ayuda estatal. ¿Qué opinan las y los trabajadores de El Zócalo de esta situación?

Nos alegramos que se haya transferido el INAES de Desarrollo Social al Ministerio de Producción reconociendo a las cooperativas como un actor de la producción y el trabajo. Si bien hay proyectos de ayuda económica en distintos organismos del estado y del Ministerio de Trabajo (son $ 6.500 por asociado por 2 meses) no se comparan con los aportes de una importante parte de los salarios de trabajadores de empresas privadas. Nos sorprende hoy que estemos luchando para que se nos dé un trato igualitario a las pymes, luego de haber soportado 4 años de neoliberalismo con tarifazos impagables y un mercado interno totalmente inactivo. No se puede asistir a los que concentran la economía, fugan, extorsionan a los gobiernos (como Techint , Clarín, Ledesma) y por otro lado dejar afuera de esa asistencia a los trabajadores asociados en cooperativas y a tantos otros compañerxs que día a día generan la riqueza del país. Son 140.000 puestos de trabajo que están en peligro.

La crisis económica y sanitaria que se profundizó con la cuarentena puso sobre la mesa el incumplimiento las medidas de seguridad de higiene en las fábricas. Ustedes como cooperativa ¿como abordaron el cuidado entre las y los trabajadores?

Trabajamos solo con guardias que reduce la cantidad de trabajadorxs en el taller, trabajamos con barbijos y protocolos de seguridad e higiene (adquirimos artículos para garantizar el lavado de manos, agua, jabón y alcohol en gel. Toallas de papel descartables).

¿Qué opinan de las políticas que están teniendo muchas cooperativas en todo el país de poner su producción al servicio de las necesidades de las mayorías? Como Madygraf que está produciendo y repartiendo máscaras y alcohol en gel en barrios y hospitales.

¡Está muy bien! No todas las cooperativas estamos con posibilidad de hacerlo, porque tenemos diferentes capacidades productivas. Pero aprobamos el camino de los compañeros con los que trabajamos en conjunto. No creemos que haya que volver a la normalidad porque la normalidad era el problema. Si hay que pensar un mundo pospandemia, habría que pensar un mundo poscapitalista con los recursos estratégicos en manos del estado y otra economía no de mercado, sino solidaria, gestionada por los pueblos, lxs habitantes de los barrios, lxs trabajadorxs de las fábricas.

Comunicado de FEDECABA y FACTA (CTA):







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