Economía

RECESIÓN

La industria automotriz cordobesa: entre la caída y la fiesta de subsidios

Hace poco más de una semana se anunció una nueva noticia que amenaza con profundizar el problema del empleo en el sector automotriz: la rescisión del contrato por parte de FIAT para el año próximo con dos concesionarias en Córdoba y La Plata, lo que podría implicar en principio la pérdida de 400 empleos directos en el sector concesionario.

Paula Schaller

Licenciada en Historia

Domingo 5 de octubre de 2014 | 10:46

Con la caída de la producción del sector de fondo y en el marco de la disputa entre el gobierno nacional y las multinacionales automotrices por el cumplimiento del plan ProCreAuto, de magros resultados hasta ahora, el anuncio marca que lejos se está de un acuerdo que "conforme" las aspiraciones de las automotrices, y menos aún de poner un freno a las suspensiones y despidos.

El INDEC reconoció que el sector viene acumulando una caída de la producción de un 23,7% en lo que va del año. Esto es acompañado por declaraciones políticas de Cristina denunciando el "encanutamiento" de autos por las patronales y de la Ministra de Industria Giorgi denunciando que las suspensiones y despidos son consecuencia de "decisiones mal tomadas" por empresas que "tienen una excesiva concentración en el mercado, donde más del 80 % de lo que exportan va a Brasil, y de lo que producen, más del 60 % lo exportan”.

Un intento de retórica confrontativa que torna ridículo cuando el propio gobierno garantiza firmemente que las patronales despidan y suspendan a piacere; las declaraciones de Giorgi son el reconocimiento de la falta de voluntad del kirchnerismo en modificar si quiera un ápice, en toda una década de tan mentada "recuperación productiva", una matriz industrial fuertemente concentrada y extranjerizada.

En este marco, la provincia de Córdoba, de fuerte concentración de terminales y autopartistas, se ubicó por décadas como avanzada de este modelo, y las gestiones del delasotismo en un verdadero emblema de las concesiones al sector.

Los números de la producción automotriz

En la última década el sector automotriz se consolidó como uno de los referentes del llamado “modelo de crecimiento con inclusión social”. La recuperación económica post devaluación del 2002 bajo el modelo del dólar alto, los bajos salarios y el uso de la capacidad instalada, abrió una nueva etapa de acumulación en la Argentina, permitiendo un gran crecimiento del sector que en el año 2013 alcanzó un récord histórico de producción, cifrado en más de 800 mil unidades, generando ganancias récord en el sector.

Pero no es ningún secreto que la industria automotriz está fuertemente orientada al mercado externo, lo que lo hace extremadamente dependiente no sólo de la venta al mercado brasilero sino de la disponibilidad de dólares para la importación de piezas y autopartes. Del total de autos producidos en el país, el 52% se destina a la exportación mientras que sólo el 39% de los vehículos patentados en Argentina son armados aquí. De ellos, sólo el 30% de los componentes son nacionales, por lo que se deduce que menos del 12% de las partes de los vehículos son de origen nacional. Por otra parte, todas las terminales existentes en el país (Volkswagen, Ford, Toyota, Peugeot-Citroën, General Motors, Renault, Fiat, Mercedes Benz e Iveco) son de capitales extranjeros.

En este cuadro, Córdoba se ubica como uno de los principales polos automotrices del país: de un total de 29.000 empleos en las terminales o autopartistas bajo convenio SMATA a nivel nacional 6.500 están en Córdoba, mientras que de un total de 65.000 empleos bajo convenio UOM que generan las autopartistas a nivel nacional 7.500 están en Córdoba.

En la etapa de post-convertibilidad la industria automotriz ha crecido (en concepto de producción y venta) muy por encima de la generación de empleo. En Córdoba, representa entre un 10% y un 12% del Producto Bruto Geográfico pero sólo genera un 5% de los puestos de trabajo de los asalariados registrados. A nivel nacional, los índices de crecimiento de producción en la industria automotriz entre 2003 y 2008 se ubicaron en el orden del 30 % por encima del pico anterior de la producción registrado en el año 1998, mientras que la fuerza de trabajo del sector en el año 2008 se ubicaba un 8 % por debajo del año 1997 (Sebastián Guevara).

Esto implica que gran parte del crecimiento de la producción que el sector experimentó hasta el 2013 estuvo basado esencialmente en aumento de la productividad por trabajador y no en una creación sostenida del empleo acorde a los niveles de expansión del sector. Es decir que las patronales produjeron más, y acumularon hiper-ganancias, en base al aumento de la explotación por trabajador. A esto aportó la tercerización de gran cantidad de tareas al interior de cada fábrica (mantenimiento, logística, limpieza), lo que contribuyó a la fragmentación salarial y organizativa de los trabajadores. En la actualidad, cuando la producción y ventas extraordinarias del año pasado se redujeron y, por ejemplo, en el mes de agosto la producción automotriz cayó un 34,5% respecto a igual mes de 2013, las patronales ajustan los cinturones... pero de los trabajadores.

Pagando la fiesta de las patronales

El último reporte del INDEC relativo a la pérdida de empleo ubica a Córdoba a la cabeza de las estadísticas nacionales: sobre una tasa de desempleo de 7.5 % en todo el país -lo que significa que 320 mil personas sufrieron la pérdida de su empleo o han pasado a trabajar menos de 35 horas semanales entre marzo y junio de 2014-, Córdoba se ubica en el orden del 10,8 %. Mientras el gobierno provincial desconoce esa cifra adjudicándola a la disputa política con el kirchnerismo, lo cierto es que en Córdoba el mercado de trabajo formal se achicó, según se informa, por lo menos 6.300 empleos en lo que va del año.

En este panorama, la situación de despidos y suspensiones está concentrándose sobre la industria metalmecánica, ligada a la producción automotriz, de enorme gravitación sobre la estructura económica cordobesa. Las terminales automotrices que vienen aplicando una política de suspensiones alternadas y rotativas, con rebaja salarial, son Renault, Fiat e Iveco. En estas fábricas hubo despidos encubiertos por goteo vía la no renovación de contratos o despidos producidos por las empresas tercerizadas que no se computan al sector. En el caso de la otra gran automotriz, Volkswagen, que en Córdoba no actúa como terminal sino como autopartista, en el mes de enero de 2013 despidió a 19 trabajadores por motivos antisindicales, y en el mes de agosto aplicó suspensiones sobre 800 trabajadores.

En el caso de la industria metalúrgica, de los 17.000 trabajadores nucleados en la Unión Obrera Metalúrgica entre el 10 y el 15% se encuentra afectado por problemas laborales, ya que en el sector los despidos "hormiga" son moneda corriente. De conjunto, en las autopartistas y metalúrgicas las "cesantías de contratos", es decir el despido de contratados, suman unos 400 desde comienzos de año según el titular de la Unión Obrera Metalúrgica de Córdoba (UOM), Rubén Urbano. Los más perjudicados son los trabajadores nucleados en los 400 establecimientos ligados a la producción automotriz. En este sector ya se perdieron1.802 empleos en todo el país.

En Córdoba, en el caso de Montich, fabricante de chasis, están afectados por suspensiones 450 trabajadores y ya se produjeron 40 despidos por la vía de la no renovación de contratos. En los primeros meses del año hubo despidos arbitrarios en las autopartistas Valeo, Allevard Rejna Argentina (ex Liggett Argentina) y Rietter, que la lucha y la resistencia de los trabajadores impidió consumar.

Mientras las patronales justifican la política de suspensiones y rescisiones de contratos aduciendo acumulación de stock, caída de las ventas en el mercado interno y de las exportaciones como resultado de la retracción del mercado brasileño y la escasez de dólares, lo cierto es que los trabajadores vienen de ser sometidos a jornadas de trabajo extensas, aumento en los ritmos de producción y una fuerte presencia de personal eventual (a través de agencias) o contratado en los meses previos, es decir, una política deliberada de sobre-estoquearse por parte de las empresas que vienen acostumbradas a años de ganancias record asentadas en la sobre-explotación de los trabajadores.

El régimen de los privilegios… para pocos

Si ya es indignante que las grandes ganadoras de todos estos años pretendan morigerar su disminución de ganancias sobre la base de destruir empleo o reducir costos laborales por la vía de las suspensiones, mucho más lo es cuando además gozan de un verdadero régimen de privilegio en la provincia. De hecho, desde la primera gestión del gobernador José Manuel De la Sota, la Provincia ha ejercido una activa política de estímulo para la radicación de grandes empresas e inversión extranjera, brindando toda una serie de beneficios como exenciones impositivas y subsidios a las grandes multinacionales que se fueron ampliando con los años.

Ya en el año 2003 se había sancionado la ley 9121 creando el "Programa de Promoción y Desarrollo Industrial de Córdoba" que, si bien estaba orientado al fomento del desarrollo industrial de los "departamentos del norte y el oeste cordobés, y de las economías regionales del resto de la Provincia", actuó como marco legal para el establecimiento de convenios con grandes multinacionales como el de FIAT en 2005 o el convenio con Renault en el año 2008, por el que la Provincia se comprometió a otorgar una suma de $400 mensuales durante dos años para cada nuevo puesto de trabajo, que la empresa había prometido en 300 puestos directos y 1.000 indirectos.

Esta ley se amplió en el año 2009 con la ley 9727 que estableció el objetivo de "promover el desarrollo, la competitividad y la innovación de las empresas dedicadas a la actividad industrial o actividades conexas -a criterio de la Autoridad de Aplicación-, que se encuentren radicadas o se radiquen en la Provincia de Córdoba". Los beneficios que allí se establecen para las empresas fueron múltiples y jugosos: exención por 10 años del incremento del impuesto sobre los Ingresos Brutos, exención por 10 años del Impuesto de Sellos, exención por 10 años del Impuesto Inmobiliario sobre inmuebles en los que se desarrolle la actividad industrial, sean de propiedad del beneficiario o se encuentren bajo su posesión o tenencia. Un subsidio por el término de 5 años por cada nuevo trabajador que contraten por tiempo indeterminado, por los siguientes montos: por el primer y segundo año: $ 400,00; por el tercer y cuarto año: $ 300,00, y por el quinto año: 200,00. Subsidio por 5 años de los consumos eléctricos incrementales -con excepción de las empresas electro-intensivas- en un porcentaje equivalente al 25% para los 2 primeros años; 15%para el tercer y cuarto año, y 10% para el quinto año.

Si bien esta ley estableció como beneficiarias a las micro, pequeñas y medianas empresas, lo cierto es que bajo ese amparo legal la Provincia suscribió toda una serie de convenios con las grandes multinacionales que implicaron enormes beneficios para estas. En octubre del año 2010, la legislatura provincial aprobó un convenio entre la automotriz Volkswagen y la Provincia, por el que esta última le garantiza la exención total del impuesto inmobiliario, de ingresos brutos y de sellos, así como la construcción de infraestructura como la instalación de un transformador de EPEC para alimentar con energía la planta, la instalación de un conducto para la provisión de agua y también obras de infraestructura para el acceso de camiones desde avenida Circunvalación. Asimismo, bajo el compromiso de la empresa de mantener y ampliar a 500 operarios más el personal, la Provincia se comprometió a otorgarle un subsidio de $ 400 por puesto de trabajo. No obstante estos jugosos beneficios, la empresa despidió a 19 operarios y aplicó suspensiones sobre 800 de ellos, amenazando además con cerrar una de sus plantas (MQ250).

En este contexto, en su carrera presidencial De La Sota ensaya un discurso que oscila entre ubicarse como abanderado de las automotrices en su disputa contra el gobierno nacional: “hay empresas como IVECO que tienen más de dos mil camiones en la playa de fabricación sin vender"; , y darles a estas un pequeño "tirón de orejas" por su política de suspensiones y despidos que amenaza sus objetivos de promocionar a Córdoba como “modelo de progreso y paz social”.

De ahí que le haya dicho públicamente a VW "dos años atrás la levantaron en pala. Entonces, ¿cuál es la responsabilidad social empresaria?"
Todo un reconocimiento de quienes fueron, junto con la agroindustria, los grandes ganadores del modelo productivo delasotista, mientras los grandes beneficios se mantienen y las suspensiones y despidos lejos están de detenerse.







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